Cada dos o tres años alguien escribe un nuevo reporte afirmando que la
mayoría de los problemas ambientales han sido exagerados inmensamente o
ni siquiera existen. En este momento hay por lo menos una docena de
escritores y publicistas que se pasan el día embelleciendo las
tendencias ambientales, entre ellos Gregg Easterbrook (del diario NEW
REPUBLIC y autor de A MOMENT ON THE EARTH ["UN MOMENTO EN LA TIERRA"],
1995), Michael Fumento (autor de SCIENCE UNDER SIEGE ["LA CIENCIA EN
ESTADO DE SITIO"], 1993), Rush Limbaugh (locutor de radio
sindicalizado), John Stossel (de la cadena televisiva ABC TV) y John
Tierney (del diario NEW YORK TIMES), entre otros. Ahora, un matemático
danés, Bjorn Lomborg, se ha unido a las filas de estos iluminados con
un nuevo libro llamado THE OPTIMISTIC ENVIRONMENTALIST ("EL
AMBIENTALISTA OPTIMISTA") (2001), el cual reseñaremos en el futuro.
Los detalles varían, pero el mensaje básico de todos estos eruditos es
similar: el medio ambiente no se está deteriorando seriamente; de
hecho, está mejorando en casi todos los aspectos. ¿La población humana?
Su crecimiento se ha reducido. ¿Pérdidas forestales? En muchos países,
la superficie arborizada se está expandiendo. ¿Calentamiento global?
Puede que no sea tan malo -los inviernos del hemisferio norte serán más
agradables. ¿Químicos tóxicos? Lo peor ya pasó. El verdadero problema,
dicen ellos, son todos esos ambientalistas pesimistas asustándonos
sencillamente para recaudar dinero.
Cuando estos reportes opuestos hacen titulares, el público -
comprensiblemente- no sabe qué creer. ¿Existen realmente los problemas
ambientales o existen sólo en las mentes de los ambientalistas chalados
y de los fatalistas profesionales?
Para orientarnos en este debate, podemos remitirnos a lo más central de
la corriente dominante: un nuevo reporte de 327 páginas titulado: OECD
ENVIRONMENTAL OUTLOOK ("PERSPECTIVAS AMBIENTALES DE LA OECD") [1] de la
Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico
(Organization for Economic Cooperation and Development, OECD), el cual
describe las tendencias ambientales en las 29 naciones miembros de la
OECD (Australia, Austria, Bélgica, Canadá, República Checa, Dinamarca,
Finlandia, Francia, Alemania, Grecia, Hungría, Islandia, Italia, Japón,
Corea, Luxemburgo, México, Países Bajos, Nueva Zelandia, Noruega,
Polonia, Portugal, República Eslovaca, España, Suecia, Suiza, Turquía,
el Reino Unido y los E.U.A.).
Este no es un manifiesto marginal.
El reporte de la OECD pronostica las tendencias ambientales hasta el
año 2020, usando las luces del semáforo para resaltar conclusiones
importantes: luz verde donde las cosas están mejorando y está
bien "proceder con prudencia" (por ejemplo la agricultura orgánica, la
cual está creciendo a un ritmo de 20% por año); luz amarilla para
problemas grandes e importantes que aún están envueltos en la
incertidumbre (tales como la ingeniería genética de los cultivos de
alimentos); y luz roja para problemas que requieren "acción urgente"
debido a que probablemente "empeoren significativamente" para el año
2020 (pág. 279). [A lo largo de este número de SYMA, las páginas
citadas se refieren al reporte ENVIRONMENTAL OUTLOOK de la OECD.]
He aquí un bosquejo de los problemas más importantes de "luz roja" que
ha identificado la OECD:
** La población humana en el mundo entero crecerá 1,1% al año desde
ahora hasta el año 2020, creciendo desde 6,1 mil millones de personas
hasta 7,5 mil millones, o 23% (pág. 40). Esta tendencia básica impondrá
una carga 23% mayor sobre el medio ambiente natural en los próximos 20
años. Además, al irse reduciendo el tamaño de los hogares (requiriendo
más hogares individuales) y al ir aumentando la expansión urbana
descontrolada, la carga impuesta por cada individuo sobre el medio
ambiente está aumentando continuamente, dice la OECD.
** Hoy en día, los peces del océano proporcionan 20% de toda la
proteína en la dieta humana (pág. 109), pero 50% de las pesquerías
marinas del mundo ya están produciendo todo lo que pueden, 15% están
siendo sobreexplotadas (una práctica obviamente insostenible) y 7%
están completamente agotadas. La presión sobre las pesquerías de los
océanos no bajará pronto debido a que, en este momento, la flota
pesquera global tiene una capacidad por lo menos 30% mayor de la que
los océanos pueden proveer de una manera sostenida (pág. 113): más y
más barcos están persiguiendo menos y menos peces. No deberíamos
esperar aumentos en el rendimiento del pescado de los océanos entre
ahora y 2020, dice la OECD, así que todo aumento debe venir de la
piscicultura. Pero las granjas de piscicultura tienen serios problemas
particulares -grandes concentraciones de nutrientes de desechos de
pescado, las cuales pueden reducir la diversidad de especies; la
alimentación con antibióticos a gran escala, los cuales pueden
perjudicar otras especies y trastocar ecosistemas enteros; y peces que
escapen que pueden expulsar especies autóctonas y propagar enfermedades
(pág. 115). Como consecuencia de estas tendencias, la OECD pronostica
una reducción de 10% en la cosecha de pescado marino en los países de
la OECD para el año 2020 (pág. 112).
** Agua dulce: la demanda de agua dulce debe aumentar para estar a la
par con el crecimiento de la población, pero la contaminación del agua
está reduciendo las provisiones utilizables en la mayoría de los
países. Al irse agotando o contaminando las aguas superficiales, muchos
países comienzan a utilizar sus provisiones subterráneas de agua dulce,
pero la naturaleza repone tales provisiones subterráneas sólo
lentamente. Diecisiete países ya están sacando más agua subterránea de
lo que la naturaleza la repone cada año (pág. 102).
Además, las provisiones subterráneas de agua dulce están siendo
contaminadas: "Las evidencias disponibles sugieren que hay una
tendencia hacia el empeoramiento de la calidad de las provisiones de
agua dulce en las regiones de la OECD. Una vez que las fuentes de aguas
subterráneas están contaminadas, las mismas pueden ser muy difíciles de
limpiar debido a que el flujo generalmente es muy bajo y las medidas de
purificación frecuentemente son caras", dice la OECD (pág. 103). Lo que
es peor, el aumento en la escasez de agua ya está dando lugar a
conflictos dentro y entre países, dice la OECD, una tendencia que es
probable que acelere (pág. 102).
** Bosques: Dentro de los países de la OECD, los bosques
originales "viejos" están siendo talados y sustituidos por plantas
secundarias y por simples granjas madereras, las cuales requieren
fertilizantes y pesticidas artificiales para subsistir. Así, aunque el
área total de bosques se mantiene constante en las regiones de la OECD,
la CALIDAD de las tierras forestales, en términos del hábitat natural y
la biodiversidad, está disminuyendo constantemente. Puede que algunos
árboles crezcan rápido, pero a los bosques les toma siglos madurar. El
panorama para los bosques tropicales es peor. Con 37 millones de acres
cortados cada año, "Se espera que la deforestación tropical continúe a
ritmos alarmantes a lo largo de las próximas décadas", dice la OECD
(pág. 125). Entre ahora y 2020, el mundo perderá casi 6% de sus tierras
forestales totales (pág. 136).
** Lluvia ácida: La lluvia, la nieve y la niebla ácidas, causadas por
las emisiones de óxidos de azufre y de nitrógeno, dañan los bosques,
las tierras y los ecosistemas de agua dulce. La lluvia ácida "se ha
identificado como un factor importante en la desaparición de los
bosques", dice la OECD (pág. 127), y: "Los niveles actuales de
acumulación ácida en el norte de Europa y partes de Norteamérica son
por lo menos dos veces más altos que los niveles críticos" (pág. 190).
En Europa se espera que la situación mejore en los próximos 10 años,
pero en el resto del mundo se espera que empeore. Fuera de los países
de la OECD, se espera que tanto las emisiones de azufre como de
nitrógeno aumenten substancialmente en las próximas dos décadas: "Así,
es probable que las precipitaciones ácidas continúen contribuyendo a la
acidificación de las aguas superficiales y las tierras en estas áreas y
reduciendo la calidad de los ecosistemas más sensibles" (pág. 190).
** Biodiversidad: Los seres humanos están despejando y arando
incesantemente el hábitat que requieren otras criaturas, en su mayor
parte convirtiéndolo en tierras agrícolas. Luego, muchas de las mismas
tierras agrícolas están siendo "saqueadas" por la irrigación (la cual
trae sales desde tierras profundas y las deposita en las capas
superiores) y por la erosión del suelo. Según la OECD, dos tercios de
las tierras agrícolas del mundo ya han sido degradadas en algún grado y
un tercio han sido "degradadas fuertemente o muy fuertemente" (pág.
138). Además, la mitad de los pantanos del mundo ya han sido destruidos
(pág. 136). Y la biodiversidad de los ecosistemas de agua dulce se
encuentra "bajo seria amenaza" con 20% de los peces de agua dulce
extintos, amenazados o en peligro de extinción (pág. 138). La mitad de
todos los primates y 9% de todas las especies conocidas de árboles
tienen algún riesgo de extinción, dice la OECD. Entre ahora y el año
2020, es probable que la biodiversidad en los países de la OECD se
pierda aún más (pág. 138). Es difícil embellecer el pronóstico de la
biodiversidad, la plataforma biológica de la cual dependen todos los
seres humanos.
** Desechos sólidos municipales o basura: En 1995, la persona promedio
en los países de la OECD produjo 1100 libras de basura cada año. Para
2020 se espera que esto aumente 28% a 1400 libras por persona al año.
Debido al crecimiento de la población, la basura total de la OECD
aumentará 43% para 2020, alcanzando las 847 millones de toneladas cada
año (págs. 203, 236). Fuera de las regiones de la OECD, se espera que
la producción anual de basura aumente a más del doble para 2020,
llegando a las 1450 millones de toneladas por año (pág. 237).
En 1997, 64% de los desechos de la OECD fue a rellenos sanitarios
(donde pueden contaminar las provisiones subterráneas de agua, [pág.
242]), 18% fue incinerado (produciendo una serie de contaminantes
nocivos del aire, incluyendo los furanos y las dioxinas; notoriamente
tóxicos, móviles y de larga vida [pág. 241]) y 18% fue reciclado (pág.
235). Para el año 2020, dice la OECD, sólo 50% de la basura de la OECD
será depositada en rellenos sanitarios, 17% será incinerada y 33% será
reciclada (pág. 240). En última instancia, la mayor parte de los
desechos se escapa al medio ambiente general en una forma o en otra.
** Desechos peligrosos: Actualmente los países de la OECD producen 220
libras de desechos peligrosos legales por persona al año. Para 2020, la
producción per cápita aumentará 47% a 320 libras por persona al año y,
debido al crecimiento de la población, los desechos peligrosos totales
de la OECD aumentarán 60% a 194 millones de toneladas cada año (págs.
137, 314). Porciones significativas de esto entrarán en el medio
ambiente general y eventualmente comenzarán a moverse por las cadenas
alimenticias.
Un estudio parcial de 13 de 29 países de la OECD ha identificado
475.000 sitios que pueden estar contaminados por químicos industriales
peligrosos. La OECD calcula el costo de limpiar estos sitios en $330
mil millones, en efecto una gran cantidad (pág. 242).
[Continuará en el próximo número.]
--Peter Montague (National Writers Union, UAW Local 1981/AFL-CIO)
CORRECCION
La semana pasada, sin darnos cuenta, exageramos la mala calidad del
aire en el bajo Manhattan. El párrafo decía: "Notablemente, a pesar de
las garantías de seguridad de la EPA, más de 4000 personas han
desarrollado dolores crónicos en el pecho, una tos persistente conocida
ahora como "la tos del world trade center" y problemas respiratorios
parecidos al asma (o al enfisema) por la exposición al aire del bajo
Manhattan".
El párrafo debía haber dicho:
"Notablemente, a pesar de las garantías de seguridad de la EPA, más de
4000 trabajadores han desarrollado dolores crónicos en el pecho, una
tos persistente conocida ahora como "la tos del world trade center" y
problemas respiratorios parecidos al asma (o al enfisema) por la
exposición al aire en el sitio del desastre".
Pedimos disculpas por el error. El punto al que nos referíamos sigue
igual: La conclusión de la EPA, de que el aire cerca del sitio del
impacto terrorista es "seguro para los trabajadores y residentes" se
basa en datos incompletos y suposiciones falsas.
=====
[1] Disponible en http://www1.oecd.org/env/.